Desarrollan especialistas de la UAM proyecto de rescate del lago Tláhuac-Xico

PATRICIA RAMÍREZ

Foto: Captura de pantalla YouTube Lagunas de Xico Tláhuac

Especialistas de la Universidad Autónoma Metropolitana desarrollan un proyecto de saneamiento y restauración ambiental del Lago Tláhuac-Xico, con lo que se busca dar sustentabilidad a la zona.
El doctor David Barkin Rappaport, Profesor Distinguido de la UAM señaló que dicha iniciativa es la herencia de un grupo de académicos e investigadores que ha trabajado desde la década de 1970 en programas para el rescate del sistema hídrico de la Ciudad de México.
Explicó que se propone el saneamiento y la potabilización del agua, la restauración ambiental mediante el establecimiento de sistemas de riego, así como la activación económica sustentable de la zona.
El doctor Carlos Vargas Cabrera, integrante del Centro para la Sustentabilidad Incalli Ixcahuicopa, se refirió a los aportes de la iniciativa ciudadana a la Ley General de Aguas y recordó que desde febrero de 2012, en el artículo 4 de la Constitución Política Mexicana, se menciona que toda persona tiene derecho al acceso y disposición del líquido vital y el Estado lo garantizará, mientras la ley definirá las bases, apoyos y modalidades para el acceso y uso equitativo y sustentable de los bienes hídricos.
Para ello se establecerá la participación de la Federación, las entidades y los municipios, así como la intervención de la ciudadanía para la consecución de dichos fines, de ahí que los aportes que se han hecho a la Ley General de Aguas se basan en 12 consensos, explicó.
El primero, contempla la gestión pública del bien sin fines de lucro; el segundo, la democratización para el acceso equitativo y sustentable; el tercero, el respeto a los derechos de los pueblos originarios y de núcleos agrarios sobre sus aguas en sus territorios; el cuarto, no a la compra y venta de concesiones nacionales, y el quinto, condicionar su acceso a nivel nacional si no hay cumplimiento a la normatividad.
En el sexto está la preferencia de acceso al agua para el cumplimiento a Derechos Humanos; el séptimo, reducción de energía consumida y reemplazo por tecnologías de bajo impacto en su manejo; el octavo, requerimiento de Dictamen socio hídrico como requisito de proyectos y actividades en las cuencas, y el noveno, no permitir la minería tóxica ni la técnica de fraccionamiento hidráulico.
El décimo, pleno acceso a la información sobre el líquido y su gestión, el onceavo, recursos públicos suficientes para su gestión, saneamiento y cuencas, y por último, contralorías ciudadanas y defensorías para acabar con la corrupción y la impunidad.