El Palacio amurallado y el desdén a la mujer

Sin duda.

A Salgado Macedonio nadie le ha dado la oportunidad de probar su inocencia, porque según las leyes mexicanas todo acusado es inocente hasta que se demuestre lo contrario.

Todos lo han condenado y hasta sentenciado.

Su inocencia o culpabilidad la debe decidir un juez, no los medios, los periodistas,  las benditas redes sociales o las feministas, pero tampoco Andrés Manuel.

En ese proceso, López Obrador y Movimiento Regeneración Nacional (Morensa), partido que lo pustula, debieron separarlo de la candidatura en tanto no exista una sentencia que le exonere o lo envíe a prisión, en caso de hallarlo culpable.

Pero no.

La  posición de Andrés Manuel es lo que, parafraseándolo, sí calienta.

Defender a Salgado Macedonio como lo ha hecho él y minimizar las acusaciones de al menos cinco mujeres no es propio de un presidente, de un jefe del Ejecutivo y no sólo por el cargo, sino porque es violatorio de la ley y así está escrito en la Constitución.

Y a Andrés Manuel lo que menos le importa es, precisamente, la Constitución.

Ayer dijo, por ejemplo y en referencia a las acusaciones que la Fiscalía General de la República (FGR) han hecho en contra del gobernador panista de Tamaulipas, Francisco García Cabeza de Vaca, que “cuando se trate de servidores públicos debe haber transparencia, lo del debido proceso pasar a segundo plano, se debe privilegiar la transparencia cuando se trata de delitos cometidos por servidores. El servidor corrupto, ratero, hace más daño a la sociedad que el ladrón callejero, porque es el representante de la sociedad”.

¿Cómo puede ser eso?

Es absolutamente violatorio de la ley.

En Guerrero, Mario Delgado Carrillo –quien se preparó para su carrera política con la secta NXIVM del estadunidense Keith Raniere, ya sentenciado por abuso y tráfico sexual, extorsión y  esclavizar mujeres -, líder nacional de Morena,  ha avalado la farsa, la continuidad de Salgado Macedonio, porque sólo obedece a Andrés Manuel.

El no tiene capacidad de decisión.

Y allá,  el delegado de Morena en Guerrero, Salomón Jara, cínicamente hace el juego y obedece las órdenes desde el centro del país,  igual que el presidente partidista, Mauricio Rodríguez.

Mientras, el Instituto Electoral de Guerrero ya avaló la candidatura del senador con licencia, por lo que todo está listo para que, en caso de resultar ganador de la segunda encuesta –esa que nadie conoce, pero que los morenos dicen existe-  comience su campaña.

 

Ah, pero bien inteligentes, anunciarán los resultados de la encuesta hasta después del lunes, cuando hayan pasado la marcha y las protestas de las mujeres en su día.

Así, Andrés Manuel muestra una vez más que no le interesan las mujeres ni la violencia que han vivido históricamente y nadie en su equipo es capaz de decirle que se equivoca.

Esa valla es un error más de López Obrador que, si mantiene a Salgado Macedonio en Guerrero, le afectará en las elecciones del 6 de junio.

El tabasqueño no debiera desestimar que, en México, las mujeres suman el 51.2 por ciento de la población, según el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).

 

Que para protegerlas

Es un hecho que las marchas de las mujeres, organizadas para protestar contra la violencia, los feminicidios y los abusos que cometen los hombres en su contra, se infiltran grupos y que, en especial, la del año pasado fue violenta.

Destrozos de negocios, de monumentos, ataques a reporteros, fotógrafos y hasta fotógrafas y toda clase de violencia contra lo establecido, han dicho.

 

Y acusan a gobierno y sociedad de condenar más los daños materiales, que los asesinatos y la violencia que viven las mujeres.

Falso.

La violencia contra las mujeres, el abuso físico y sicológico que los hombres han ejercido históricamente sobre ellas es inaceptable y debe ser castigado.

El problema es la impunidad.

Sólo el 1 por ciento de los delitos se castiga en México.

Es decir, el 99 por ciento de los delincuentes entra y sale de prisión como en una puerta giratoria.

Y en el mejor de los casos, porque la mayoría ni siquiera es detenido.

Por eso calienta la posición de Andrés Manuel.

Por eso las mujeres protestan, gritan, mientan madres.

Por eso la muralla en Palacio Nacional es una afrenta y un insulto para quienes, genuinamente, marchan y protestan.

¿No había otra forma de proteger la Puerta Mariana, maltratada y hasta quemada en diversas manifestaciones?

¿Tenían que instalar ese muro metálico, que traslada inmediatamente a los gobiernos de Carlos Salinas, Ernesto Zedillo, Vicente Fox, Felipe Calderón y Enrique Peña Nieto?

Olga Sánchez Cordero, secretaria de Gobernación y defensora de lo indefendible, justifica a Andrés Manuel y dice que es para proteger a las mujeres.

Falso.

Sí, reitero, hay infiltradas y muy violentas, pero la valla envía una señal muy negativa y es, además, para proteger la casa de López Obrador.

No hay que olvidar que ahí vive.

Es una señal de no me importa, de detrás de la raya, que estoy trabajando.

Un poco de tacto e inteligencia no caerían mal en la cuarta

transformación.

 

Vámonos: 

A cuentagotas, pero avanza la vacunación de adultos mayores en el Valle de México. Toca a Toluca, donde el estadio Nemesio Diez recibirá a los mexiquenses del municipio.

En CDMX hasta hoy se anunciarán las alcaldías de la tercera etapa, porque hubo ajuste en la cantidad.

 

albermontmex@yahoo.es           @albermontmex