Empate agridulce

El vaso medio lleno se refiere a una selección mexicana que mostró buena cara en su debut mundialista.

Que hizo gala de las virtudes que lo suelen acompañar en estos eventos en fase de clasificación. Hace un buen futbol y por momentos luce incluso en zonas de la cancha donde suele ser poco afortunado.

Pero el vaso medio vacío, nos refiere a que no se le pudo ganar a la que quizá sea, la selección europea más floja a la que hayamos enfrentado en la historia de la Copa del Mundo. Un equipo mecanizado al máximo, con un par de figuras de talla mundial, pero incapaces con su sola presencia de revertir una situación de juego muy poco efectiva y estética. Polonia es un combinado de tercer orden en el viejo continente. Sin Lewi y su portero, serían de cuarto o quinto sin problema alguno.

Hace mes y medio, con las sensaciones que ofrecía el equipo de Martino, este empate sin goles se hubiera firmado sin problema. Hoy, luego de una presentación afortunada desde lo futbolístico, el empate sin goles sabe realmente a poco.

FRANCISCO GUILLERMO

En esta aparentemente interminable discusión, Guillermo Ochoa ha dado un salto en la carrera contra Jorge Campos en busca del mejor portero en la historia nacional.

Habíamos señalado hace algún tiempo que, en la carrera del actual dueño de la portería tricolor, habría algunos capítulos por escribirse.

Pues apúntele el rescate de un gran punto, frente al cobro de penal de uno de los mejores delanteros de la actualidad en el planeta.

Una disculpa para quien piense distinto, pero cada vez son menos los argumentos a favor del acapulqueño, dueño de un gran carisma y muy buena prensa, por encima de todas las cosas.

No Memo, no party. 

QUE EMOTIVO ES

Parecería un momento total de asueto, tomado con el pretexto de un juego de Copa del Mundo de la Selección Mexicana.

Darse cuenta de cómo las escuelas del país suspenden por un momento sus clases para que los alumnos puedan ver por televisión el duelo mundialista en turno es una muy buena idea desde la formación de los niños y me explico:

Esa sensación de orgullo, de pertenencia de identificación solo la consigue el deporte. Un ejercicio que se repite cada cuatro años pero que ha dejado una marca indeleble en la mayoría de nosotros.

Es una muy buena clase de civismo. Lo aseguro desde la posición de padre, preocupado por la formación de, en este caso una hija. Ha sido muy grato, verla con su camiseta verde gritando por su MÉXICO, aunque el futbol en realidad le importe poco.

Cada hogar tendrá una historia. Me encantaría conocer algunas.

RÉCORD

El México vs Argentina se perfila para ser una marca de audiencia para la televisión abierta en década recientes.

Ojalá que sea correspondido el hecho con una gran transmisión e incluso resultado por parte de los directamente involucrados.

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