Estampa el bólido de Niki Lauda en Mónaco

El conductor Monegasco Charles Leclerc

El percance sobrevino luego de una falla en los frenos; el circuito, de ‘mala suerte’ para el piloto

El piloto monegsaco de Ferrari, Charles Leclerc, vivió un día de pesadilla en Mónaco, donde impactó contra el muro de contención, el legendario bólido de la escudería del caballo rampante que perteneció al legendario austriaco Niki Lauda.

El accidente sobrevino en el marco del Gran Premio Histórico de Mónaco, donde el piloto de la Fórmula Uno llevó a cabo una exhibición, en la que no había algún título en disputa. Solamente se trataba de mostrar el vehículo del legendario piloto austriaco.

El piloto francés conducía el histórico Ferrari 312T de Niki Lauda, cuando de repente un problema en los frenos le hizo patinar para que la parte trasera del automóvil se estampara en uno de los muros de contención, a la altura de la avenida La Rascasse.

Fue a través de las redes sociales en las que se observa como el piloto francés manejaba sin prisas en el Circuito de Montecarlo, cuando de repente al entrar a la curva el bólido le hizo un extraño, lo que le llevó a impactarse en el muro.

Tras el impacto, algunas partes del Ferrari quedaron en la pista, mientras que Leclerc continuó su trayecto ante el asombro de los testigos.

MALA SUERTE

Más tarde, el piloto de la escudería italiana compartiría en sus redes sociales un texto en el que hace clara alusión a la ‘mala suerte’, que le acompaña cuando rueda en Mónaco: ‘Cuando crees que ya has tenido toda la mala suerte del mundo en Mónaco… pierdes los frenos en La Rascasse con uno de los Ferrari más icónicos de la historia’.

Los comentarios de Leclerc obedecen a que en su etapa juvenil en ese circuito tuvo que abandonar dos carreras, en tanto que durante su participación en la Fórmula 1 ha tenido desafortunadas participaciones en los premios disputados en 2018, 2019 y 2021.

El Ferrari 312B3-74 fue diseñado por el ingeniero italiano Mauro Forghieri para la temporada ya lejana temporada de 1974. En aquel momento, los encargados de manejar los autos fueron los legendarios Clay Regazzoni y Niki Lauda.

La primera victoria del monoplaza fue justamente en el Gran Premio de España de aquel año con Lauda Niki Lauda ganó el campeonato mundial de 1975 con un Ferrari 312T. Dejó de existir a la edad de 70 años.