Estima OCDE 10 millones de adultos en pobreza en 2050 en México

POR AIDA RAMÍREZ

 

En México, es indispensable impulsar que los trabajadores jóvenes y de edades medias cuenten con un seguro de protección para la etapa de retiro laboral, ya que de acuerdo con cifras de la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económicos (OCDE), en 2050 en nuestro país se estima habrán 10 millones de adultos mayores en condiciones de pobreza, de los cuales 63 por ciento no tendrá una pensión y 55 por ciento padecerá enfermedades crónico-degenerativas.

Lo anterior, independientemente de que a partir del próximo año, iniciará el incremento gradual de la aportación que hacen los patrones a la cuenta individual de los trabajadores.

De ahí que la Asociación Mexicana de Instituciones de Seguros (AMIS), señala que ésta es la mejor herramienta financiera para complementar el ahorro que el trabajador acumula en su vida laboral, a fin de mantener su estabilidad económica y calidad de vida en la fase de retiro.

En este sentido, se destaca que uno de los mayores beneficios de la reforma al Sistema de Ahorro para el Retiro (SAR) aprobada el 9 de diciembre de 2020, es que al incrementarse la aportación obligatoria en las Administradoras de Fondos para el Retiro (Afores), la tasa de reemplazo aumentará.

Cabe precisar que la tasa de reemplazo es el porcentaje del último sueldo que recibe el trabajador y que corresponde a lo que recibirá como pensión mensual.

En este sentido, hay que destacar que a partir de 2023 comenzará un incremento gradual de la aportación que hacen los patrones a la cuenta individual de los trabajadores, para alcanzar 11.875 por ciento del salario base de cotización (SBC) en 2030, con lo que la cuenta del trabajador recibiría de manera tripartita 15 por ciento.

De esta manera, las generaciones más jóvenes alcanzarían una tasa de reemplazo de hasta 70 por ciento, mientras que para las generaciones más añejas se estima que ésta será de entre 40 y 50 por ciento.

Esto implica que dicha tasa no será medida de igual forma para todos los trabajadores, por lo que tener una alternativa, como lo es un seguro de retiro, ayudará a reducir la incertidumbre financiera.

En este contexto, los trabajadores deberán analizar cuál es su situación, comenzando por un cálculo sencillo que les permita visualizar con cuánto dinero contarán en su vejez, y finalmente, encontrar opciones que les permitan mejorar esta perspectiva.

Si bien es cierto que en dicha etapa de la vida por lo regular se terminan los compromisos relacionados con los hijos, los gastos no se reducen, y es que en la mayoría de las veces se incrementan considerando que se requieren mayores servicios de salud.

De ahí la relevancia de que todo trabajador cuente con el respaldo financiero que le proporciona el seguro de retiro. 

En este tenor, la AMIS precisa que un seguro de retiro funciona como un fondo de ahorro periódico durante la etapa laboral, el contratante lo recibe al momento de su jubilación, generalmente a los 65 años.

La mayoría de los agentes de seguros recomiendan que dicho seguro se contrate en Unidades de Inversión (UDIS) o dólares, porque es una manera de proteger el dinero contra la inflación.

Asimismo, entre los beneficios de un seguro de retiro están que se tiene una cobertura por fallecimiento; las aportaciones pueden ajustarse si disminuyen o aumentan los ingresos; se puede heredar a un beneficiario.

También, es deducible de impuestos; cuenta con una protección contra invalidez y enfermedades graves y, el contratante puede solicitar el dinero en una sola exhibición o recibir mensualidades hasta el fallecimiento.

Se recomienda contratar este seguro de retiro lo más pronto posible, toda vez que, en la medida en que se contrata a edades tempranas la prima que se pagará será más pequeña; mientras que algunas aseguradoras permiten contratarlo cinco años antes de la jubilación.