Intenta Ucrania desgastar a Rusia en el campo de batalla

KIEV/MOSCÚ, 10 MAY (EFE).- La campaña militar rusa en Ucrania se acerca a los 80 días, con el Ejército ucraniano intentando desgastar al ruso en el campo de batalla, mientras que las tropas rusas siguen avanzando muy lentamente en la región del Donbás ante crecientes temores de que el conflicto se alargue en el tiempo.
Según el informe diario del Estado General de las Fuerzas Armadas de Ucrania, los rusos centran “los principales esfuerzos del grupo de aviación en apoyar la actividad de las unidades en la zona operativa del este: concretamente en las direcciones de Slobozhansky, Donetsk y en el área de la acería de Azovstal”, en la ciudad de Mariúpol, donde aún resisten cerca de un millar de soldados, según Kiev.
El parte castrense señala que “se dispara artillería a lo largo de casi toda la línea de contacto” entre rusos y ucranianos y creen que existe una “alta probabilidad” de que se produzcan nuevos “ataques con misiles contra la infraestructura civil y militar en toda Ucrania”.
Rusia, a su vez, informó de que las milicias de Lugansk, apoyadas por las tropas de Moscú, lograron alcanzar la frontera administrativa de la república popular de Lugansk, tras hacerse con el control de la localidad de Popasna, donde había combates desde hace casi dos meses.
Según el portavoz ruso de Defensa, el general mayor Ígor Konashénkov, las milicias de Lugansk, apoyadas por tropas rusas, pudieron “romper la defensa enemiga” y eliminar a “hasta 120 nacionalistas, 13 carros blindados y 12 otros vehículos”.
El anuncio de la parte rusa fue calificado de “fantasía” por el gobernador regional de Lugansk, Serhiy Gaidai, y hasta el momento otras autoridades ucranianas no han vuelto a comentar el tema.

Azovstal sigue sin rendirse

Los últimos defensores de Mariúpol, atrincherados en la planta de acero de Azovstal, volvieron a acusar hoy a Rusia de bombardear la fábrica con artillería pesada y aviación.
A la vez, el asesor de la alcaldía de la ciudad, Petro Andriuschenko, aseguró que en las instalaciones de la gigantesca fábrica aún se encuentran civiles que no pudieron salir durante las operaciones de evacuación organizadas la semana pasada bajo el auspicio de la ONU y la Cruz Roja.
“Mariópol. Azovstal. Además de los militares, al menos 100 civiles permanecen en refugios”, escribió en su cuenta de Telegram el asesor municipal, según la agencia Interfax-Ukraine.
El batallón Azov publicó por su parte imágenes de combatientes heridos y pidió urgentemente tomar medidas para su evacuación a territorios bajo control de Kiev.
El presidente de Rusia, Vladímir Putin, dijo la semana pasada que Moscú estaba lista para garantizar la salida segura de los civiles de Azovstal y urgió a presionar a Kiev para que permita a los militares deponer las armas.