Investigan relación ‘transporte’ y ‘huachicol’

POR URBANO BARRERA

 

Una presunta liga entre los operadores de transporte de pasajeros-carga y la mafia del ‘huachicol’ es investigada por las fiscalías general de la República, capitalina y Petróleos Mexicanos (Pemex).

 

La línea de investigación inició porque a partir el subsidio a las gasolinas, en los últimos cinco meses se incrementó el ataque a los ductos.

 

Los investigadores establecen que los transportistas como mecanismo de defensa ante el precio de la gasolina que no baja de 20 y 21 pesos se protegen comprando ‘huichicol’ con un precio inferior a los 14 pesos por litro.

 

Así, en diciembre pasado el robo subió a 4 mil 300 barriles diarios, para enero de 2022 a 4 mil 600, un mes después 4 mil 500, para marzo la cifra alcanzó 5 mil 800 barriles y en abril se llegó hasta 6 mil 700 barriles.

 

Las regiones donde repuntó el robo de combustibles son las de mayor movimiento de mercancía y pasaje: Tamaulipas, Jalisco, Michoacán, Veracruz, Hidalgo, Puebla y Valle de México.

 

Además, estas zonas destacan porque es donde pasan once ductos prioritarios de Petróleos Mexicanos con una longitud de 2 mil 231 kilómetros.

 

Junto con el combustible robado se pudo recuperar 761 mil 226 litros de hidrocarburo.

 

Se desmantelaron 848 tomas clandestinas, se aseguraron 135 vehículos, se detuvo a 31 personas y se aseguraron seis predios.

 

Para tratar de frenar el ‘huachicol’ se comisionó a 2 mil 306 elementos civiles y militares.

 

Se redoblaron los reconocimientos aéreos y privilegiaron medios tecnológicos como monitoreo interno de válvulas y vigilancia con drones.

 

También se vigila con mayor intensidad la movilización de autotanques en carreteras y estaciones de concentración de vehículos.

 

Las fiscalías, Pemex y la Secretaría de la Defensa Nacional visitan y previenen ilícitos en gasolineras.

 

También se estableció un sistema de denuncia ciudadana anónimo, para tratar de contener la compra venta de gasolina robada.

 

En las próximas semanas se intensificará la supervisión en paraderos de transporte público, en carreteras donde se ofrece el combustible con señales luminosas y lámparas a los transportistas.

 

En la misma línea de investigación se proyecta ampliar las indagatorias a la venta de gas robado, pues un importante número de unidades de transporte son de combustión a gas LP y gas natural.

 

Los cargueros y vehículos pesados que utilizan diésel tienen menor problema, pero no están exentos del delito, pues también se ha documentado robo de este combustible, sostienen las autoridades.