La cuestión energética

LUIS HUMBERTO FERNÁNDEZ FUENTES

El 28 de julio, el diario inglés The Guardian, encabezó en su primera plana “Insulto a millones: Las ganancias de Shell y Centrica causan indignación mientras aumentan los precios de energía”, en la cual se menciona el descontento de los británicos ante las ganancias exageradas de estas compañías, en medio incrementos históricos en los precios para las familias. 

El caso no es aislado, en España, el incremento de los precios y de las utilidades de las empresas energéticas ha generado reacciones como las de Pedro Sánchez que afirmó: “Los beneficios no caen del cielo, salen del bolsillo de los consumidores que pagan los recibos. Y este Gobierno no va a permitir que el sufrimiento de muchos sea el beneficio de unos pocos”. 

Las empresas energéticas han incrementado su utilidad, por ejemplo, BP ha triplicado sus ganancias en el último año como muchas empresas, el tema es que a veces es a costa de las familias que no tienen para pagar sus recibos de luz y gas. El tema es tal que no ha sido ajeno ni siquiera de Naciones Unidas, donde el Secretario General, Antonio Guterres afirmó: “Es inmoral que las compañías de petróleo y gas registren ganancias récord sobre las espaldas de las personas y comunidades más pobres”.

En México el gobierno ha denunciado los abusos de las empresas energéticas privadas, y ha planteado una agenda de crear un mercado ordenado y sensato, con límites y sin privilegios. Muchos países gradualmente están virando en este sentido, en particular, porque muchas empresas crecieron con ventajas injustas derivadas de la influencia y la corrupción. 

El futuro de las comunidades, pueblos y la humanidad misma, está relacionado a una interacción entre alimentos, energía y agua, que son los elementos mínimos para la subsistencia pero que se requieren entre sí. Esta interrelación será más complicada en unos años, a causa del incremento descontrolado de la población, la crisis económica, la escasez de estos insumos y su uso desmedido, que se ha venido incrementando a causa de la pandemia y el cambio climático.

La evidencia internacional nos muestra que la estrategia del Presidente López Obrador es la correcta, al evitar situaciones como las que se están dando en Europa en este momento; si no se ponen límites a las empresas del mercado energético, los abusos pueden inviabilizar economías completas. La evidencia es clara, lo más conveniente para el país es fortalecer el sector energético y su relación con la alimentación y el agua. Entre la gente de ciencia y conciencia hay un consenso, que se debe de limitar las utilidades excesivas de las empresas energéticas. ¿Los malquerientes, ahora qué podrán decir? ni modo que le digan “chairos” a los mandatarios europeos. 

XXXTwitter: @LuisH_Fernandez

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