Lista rehabilitación de templo San Sebastián Mártir

POR AIDA RAMÍREZ

 

La rehabilitación y mejora del templo de San Sebastián Mártir, en la CDMX, como parte del Proyecto Integral para la Mejora de Xoco (PIMX), se llevó a cabo en tres meses, que costó “varios millones de pesos”, pero con base en un proyecto de restauración para cumplir con las exigencias del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), el cual estuvo acompañado de la comunidad de Xoco, a partir de los usos y costumbres que hay en el lugar, aseguró la Dirección General de Evaluación de Impacto y Regulación Ambiental (DGEIRA), de la Secretaría del Medio Ambiente (Sedema).

Rogelio García Mora Pinto, responsable del proyecto, comentó que se trató de una rehabilitación en la que se buscó siempre respetar su estado original: “Lo primero que se hizo fue una investigación de cómo era el estado original del Templo y por otro lado cuáles son las fiestas, cómo se desarrolla la vida ahí y se indagó sobre los materiales que tenía el templo y cómo era la fachada hace 100 años”.

La iglesia de San Sebastián Mártir de Xoco, que se ubica entre las avenidas México Coyoacán, Universidad y Popocatépetl, fue construida por los franciscanos con muros de mampostería hacia 1663, fecha que aparece en la cúpula.

De ahí que, como parte de las mejoras en este recinto sagrado, resalta la restitución de pavimento en donde había de todo tipo como morteros, adoquines, chapopote, por lo cual fue levantado para poner uno de la época: la piedra negra de origen volcánico y que se conoce como “jacinto negro”.

En la parte interior del Templo se llevó a cabo un tratamiento contra la humedad de los muros en la parte baja, se quitaron los aplanados, se dejaron secar y se crearon pequeñas ventanas para que cada que vez que suba la humedad respire y no tenga un aspecto poco estético.

También se pintaron y se arreglaron unas losas antiguas de ladrillo, y se aplicó un tratamiento  a las vigas de madera antiguas que están en la Sacristía. 

García Mora Pinto resume la rehabilitación y mejora del Templo de San Sebastián Mártir en tres etapas: “La primera y la más importante fue el liberar y retirar todo el espacio de todo lo que fueran agregados, todo lo que no fuera original va para afuera, adoquín,  pavimentos, chapopotes, coches (antes ingresaban los coches al atrio) capas de pintura que no eran originales alrededor, plantas que no deberían estar ahí, que no eran árboles sino arbustos pequeños”.

Concluida la primera etapa comenzaron con las restituciones, esto es, “poner  lo original que se había perdido, el piso pétreo, aplanados a base de cal en la que se restituye todo aquello original, después viene la tercera etapa de integraciones, es decir poner todo aquello que no es original pero es necesario como la iluminación, en el siglo XVI no había iluminación eléctrica pero hay que ponerla”.

Rogelio García aseguró que el proyecto de restauración se hizo a partir de los vecinos y de la gente que se involucra en las fiestas y en la vida del Templo, por lo tanto es un proyecto que “no solamente es respetuoso de la historia física del Templo, sino que es totalmente respetuoso de la vida del pueblo, eso vale mucho, mucho más que los millones que se pudieron haber invertido, eso creo que debe de valorar la gente que vive aquí, que tuvieron una restauración de su templo a partir de ellos”.