Actriz Marta Aura confronta su realidad en filme de su hijo “Coraje”

Mónica Rubalcava

Ciudad de México, 18 jun (EFE).- Inconforme con que la mayoría de las películas tengan solo a gente joven como protagonistas, el director mexicano Rubén Rojo Aura hizo “Coraje”,  su primer largometraje de ficción en el que explora uno de los momentos más confrontativos de la vida de su madre, la actriz Marta Aura, con un trabajo en el que se desdibuja la realidad de la ficción.

“Me interesan las historias de personas que últimamente no son protagonistas de películas tal vez por su edad. En general el cine está más protagonizado por jóvenes y a mí me interesa todo este bagaje y sabiduría de gente que ha vivido más que nosotros”, cuenta en entrevista con Efe Rojo quien anteriormente contó la historia de la cantante Chavela Vargas.

El filme que está nominado a la categoría del premio Mezcal del Festival de Cine de Guadalajara tiene como protagonista a Alma, una actriz de la tercera edad que atraviesa por un momento complejo y delicado de su vida.

Ella está perdiendo paulatinamente la vista, su carrera se encuentra en peligro porque la compañía de teatro para la que trabaja está haciendo un recorte de personal y tras varios años de ausencia, su hijo vuelve a vivir a su casa mientras lucha con problemas de alcoholismo.

“Todo está inspirado y basado en situaciones que le estaban sucediendo y que le habían sucedido a mi mamá y a mi hermano, pero sí está ficcionado. Son analogías de situaciones o algunas cosas que necesitábamos que funcionaran para el arco mediático”, explica Rubén quien también eligió a su hermano, Simón Guevara Aura, a su prima María Aura y amigos cercanos de la familia para que formaran parte de su película.

TERAPIA PERSONAL Y FAMILIAR

Abrirse así no fue del todo sencillo para Marta, pues confiesa que principalmente el problema de su vista le fue muy difícil de asimilar al tratarse de una afección irremediable.

“Estaba pasando por un proceso de depresión por la pérdida de mi vista y él (Rubén) estaba muy enterado porque platicábamos mucho (…) Es fuerte, es doloroso, pero es real, es también una experiencia maravillosa en muchos sentidos y al mismo tiempo se convirtió en una terapia familiar”, cuenta Marta.

Además, Rubén fue muy cuidadoso a la hora de tomar dicha elección, pues lo primero que le preguntó a su madre era hasta dónde quería que contara y qué cosas prefería mantenerlas en privado, sin embargo la actriz le dio la total libertad de contar lo que él quisiera.

INTERPRETAR A UNO MISMO

Al inicio del filme Ruben le pregunta a su madre y a su hermano si quieren conservar su nombre original durante el filme o si prefieren usar uno distinto, después de cuestionárselos ellos mismos deciden no usar los nombres propios pues al final el trabajo actoral se mantiene.

“Soy actriz, lo que siempre he hecho es interpretar personajes, entonces ahora me voy a interpretar a mí, pero yo soy Marta y el personaje es Alma”, cuenta Aura.

Con esa ruptura de la historia creada y entrada a la realidad, a partir de unas cuantas interrupciones en el filme, Rubén explora por ratos el documental a manera de “coro griego que explica en algún punto lo que está sucediendo fuera de la película”, sin soltar la ficción.

Pero en los momentos en los que Marta es inevitablemente ella en la película, afloran reflexiones y enseñanzas sobre la maternidad, la vocación y razón de vivir.

Por eso le parece triste que los papeles que se les ofrecen a las personas de su edad se reduzcan a ser “una abuelita” o “un enfermo”.

“Los personajes protagonistas siempre los piensan en gente más joven ya los viejos estamos olvidados, como si los viejos no tuviéramos una vida, un cuestionamiento o sufrimiento, mientras estemos vivos todos tenemos una historia”, dice Marta quien presume de más de seis décadas de trayectoria.

Por ahora Rubén ya se encuentra trabajando en su próxima ficción y no descarta en un futuro hacer un documental de la trayectoria de su madre. EFE