¿Más austeridad o ya no hay?; las 700 mil muertes en exceso

¿Más austeridad?

Dizque pobreza franciscana.

El gobierno de Andrés Manuel López Obrador ya no sabe de dónde sacar los 500 mil millones de pesos que se necesitan para mantener las becas, las pensiones y todo el dinero que se regala anualmente.

Y, ahora, los 600 mil millones que cuesta al erario al año subsidiar las gasolinas.

Sí, esa subvención que cuando candidato criticó siempre y que hoy justifica y hasta presume como si fuese un acierto económico.

Hasta se resbaló ante Joe Biden cuando le dijo que la gasolina es más barata en México.

¿Lo recuerda?

Igualito que como presume las remesas, cuando debiera causar, cuando menos, vergüenza que los mexicanos salgan de su país para buscar oportunidades que no encuentran aquí para mantener a sus familias.

Por eso soltó ayer su populista frase:

-Pasaremos a una fase superior, de la austeridad republicana a la pobreza franciscana.

Dice que es para no endeudar al país, pero no es verdad.

Nomás falta que a los empleados del gobierno les pidan llevar su papel higiénico, su jabón para las manos y, si se puede, hasta un garrafón de agua.

Al recorte obsesivo que dejó sin medicamentos a los niños con cáncer, al cierre de estancias infantiles sin importar la afectación, se suma, ahora, el ajuste en viáticos, en viajes y en otra serie de gastos.

Y no hay que olvidar que toda contratación en el gobierno federal quedó suspendida, cerrada, desde el 1 de junio.

Es decir, si una plaza queda vacante, temporal o permanentemente, no se ocupa, no se reemplaza, porque todo ese dinero va a la bolsa para mantener las becas y los subsidios.

Y todo porque en 2023 está la elección del Estado de México, clave para la presidencial de 2024, y López Obrador no quiere nada que le haga ruido con sus fieles, que le idolatran.

Desmantelar la burocracia es una de las estrategias más comunes entre los gobiernos populistas y el de Andrés Manuel lo es.

Hoy habrá reunión con su gabinete. A ver qué más recortan.

NOMÁS 700 MIL MUERTES EN EXCESO POR COVID-19

De enero de 2020 a diciembre de 2021 hubo un exceso de mortalidad de 699 mil 271 mexicanos, derivado de la Covid-19, informó ayer el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).

¿Qué significa?

Que se proyectaba una cantidad de muertes, la promedio que ocurre cada año, y que hubo más.

Y que, además de los decesos oficiales, unos 700 mil, en los que se comprobó que fueron por Covid, existen los derivados de éste.

Neumonías, infartos, infartos cerebrales, falla multiorgánica y más.

Murieron, pero en su acta de defunción no aparece como causa C-19.

Por supuesto, el mejor funcionario del mundo, Hugo López-Gatell Ramírez, al que ayer le dieron por decisión presidencial más poder al otorgarle la facultad de emitir y aprobar normas oficiales, lo negará.

Dirá que son los periodistas y medios conservadores, a los que les hace feliz que mueran mexicanos.

Vámonos: Mientras se becó a médicos cubanos sin aplicarles un examen de conocimientos ni la certificación, a los pasantes mexicanos los envían a las zonas de alto riesgo. Ahí donde manda el crimen.

amontoya@ova.com.mx @albermontmex