No exclusión y desembargo a Cuba: AMLO a Biden

POR URBANO BARRERA

Tras ofrecer condolencias a la familia de 30 personas muertas en la explosión del Hotel Saratoga y reiniciar una nueva relación comercial con la Isla, el presidente Andrés Manuel López Obrador, afirmó que insistirá con su homólogo, de Estados Unidos, Joe Biden, para que no se excluya a Cuba de la Cumbre de las Américas  y para que se levante el bloqueo.

En la Habana, desde el Palacio de la Revolución, el presidente de México indicó que ninguna nación de América debe ser excluida en el encuentro a realizarse en Los Ángeles, California. Además, se debe construir un bloque comercial en América, para contrarestar a China, o de lo contrario  sigue viva “la tentación de apostar a resolver esta disparidad con el uso de la fuerza, lo cual sería un peligro para todo el mundo”.

La diplomacia norteamericana difundió que Cuba, Nicaragua y Venezuela estarían fuera de la Cumbre de las Américas, pues en estos países no hay condiciones de seguridad y democracia para la población.

“Insistiré con Biden en que no se excluya a ningún país de América en la cumbre del mes próximo en Los Ángeles”, aseguró en su discurso de aceptación de la Orden de José Martí, la más alta condecoración que otorga el gobierno cubano.

El mandatario mexicano indicó que la invitación debe ser abierta y que cada nación de manera libre decida si acude o no a la Cumbre pactada para los días 8 al 10 de junio.

En su mensaje el presidente López Obrador comentó que insistirá también para que Estados Unidos levante el bloqueo y embargo a Cuba.

Para que los habitantes de la Isla puedan recibir recursos económicos de sus familiares que viven y trabajan en la unión americana.

El jefe del Ejecutivo mexicano, indicó que “nuestra propuesta puede parecer utópica y hasta ingenua, pero en vez de cerrarnos debemos abrirnos al diálogo comprometido y franco, y buscar la unidad en todo el continente americano”.

Además, agregó, “no veo otra alternativa ante el crecimiento exponencial de la economía de otras regiones del mundo y la decadencia productiva de toda América.

“Aquí repito lo que he expresado al presidente Biden en más de una ocasión. Si la tendencia económica y comercial de las últimas tres décadas se mantiene –y no hay nada que legal o legítimamente pueda impedirlo–, en otros treinta años, para 2051, China tendría el dominio del 64.8 por ciento en el mercado mundial y Estados Unidos solo entre el 4 y hasta el 10 por ciento, lo cual, insisto, sería una desproporción económica y comercial que resultaría inaceptable para Washington y que mantendría viva la tentación de apostar a resolver esta disparidad con el uso de la fuerza, lo cual sería un peligro para todo el mundo”.

En este sentido, expuso, “estoy consciente de que se trata de un asunto complejo que requiere de una nueva visión política y económica: la propuesta es, ni más ni menos, construir algo semejante a la Unión Europea, pero apegado a nuestra historia, a nuestra realidad y a nuestras identidades.

“En ese espíritu, no debe descartarse la sustitución de la OEA por un organismo verdaderamente autónomo, no lacayo de nadie sino mediador a petición y aceptación de las partes en conflicto en asuntos de derechos humanos y democracia.

Aunque lo aquí planteado pueda parecer un sueño, debe considerarse que sin el horizonte de los ideales no se llega a ningún lado y que, en consecuencia, vale la pena intentarlo. Es una gran tarea para buenos diplomáticos y políticos como los que, afortunadamente, existen en todos los países de nuestro continente.

“Por nuestra parte, creemos que la integración, con respeto a las soberanías y formas de gobierno y la buena aplicación de un Tratado para el desarrollo económico y comercial, nos conviene a todos y que en ello nadie pierde; sería, por el contrario, la salida más eficaz y responsable frente a la fuerte competencia que existe, que se acrecentará con el tiempo y que si no hacemos nada para unirnos, fortalecernos y salir victoriosos en buena lid, llevará de manera inevitable al declive de todas las Américas”, expresó.

El mandatario mexicano fue más allá y dijo: “con todo el respeto a la soberanía y a la independencia de Cuba, les expongo que seguiré insistiendo para buscar, como primer paso, que Estados Unidos levante el bloqueo a esta nación hermana para iniciar el restablecimiento de las relaciones de cooperación y amistad entre los pueblos de las dos naciones.

“Por ello, insistiré con el presidente Biden en que no se excluya a ningún país de América en la Cumbre del mes próximo a celebrarse en Los Ángeles, California, y que las autoridades de cada país decidan libremente si asisten o no a dicho encuentro, pero que nadie excluya a nadie”.

Al cerrar su discursos, sentenció: “a título personal sostengo que yo nunca he apostado, no apuesto, ni apostaré al fracaso de la revolución cubana, a su legado de justicia y a sus lecciones de independencia y dignidad.

“Yo nunca voy a participar con golpistas que conspiran contra los ideales de igualdad y fraternidad universal. El retroceso es decadencia y desolación, es asunto de poder y no de humanidad, prefiero seguir manteniendo la esperanza de que la revolución renazca en la revolución, que la revolución sea capaz de renovarse para seguir el ejemplo de los mártires que lucharon por la libertad, la igualdad, la justicia, la soberanía.

“Y, tengo la convicción, la fe de que en Cuba se están haciendo las cosas con ese propósito, de que se haga la nueva revolución en la revolución. Es la segunda gran enseñanza, la segunda gran lección de Cuba para el mundo: este pueblo volverá a demostrar que la razón es más poderosa que la fuerza”, concluyó.