Reforma fiscal disminuiría desigualdad entre ricos y pobres: Ricardo Monreal

RITA MAGAÑA

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El coordinador de Morena en el Senado, Ricardo Monreal, consideró que se requiere una reforma fiscal que grave la acumulación del capital en manos del 1% más acaudalado del país, a fin de lograr una auténtica redistribución de la riqueza y reducir la inmensa brecha entre personas adineradas y las que están en situación de pobreza.

El presidente de la Junta de Coordinación Política recordó que según datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) la llamada clase alta representa apenas el 0.8% de la población total.

En un texto de su autoría titulado ¿Se puede acabar con la pobreza?, el senador de Morena reconoció que la pobreza es una realidad que lacera, que lastima y que indigna.

“Es una situación que implica falta de recursos para satisfacer necesidades básicas, y la exclusión del acceso a derechos humanos como salud, educación y alimentación saludable, o servicios como agua potable y drenaje”, expuso.

Señaló que la toma de posesión del nuevo presidente de Colombia, Gustavo Petro, y la presentación de una reforma fiscal al Congreso de su país, como el primer gran paso de su administración, representan un cambio positivo para el pensamiento político de la región.

Precisó que se encuentra en consonancia con los cambios propuestos por el presidente Andrés Manuel López Obrador y aprobados por el Congreso de la Unión.

Mencionó que la propuesta de Petro es clara: Acabar con los beneficios tributarios de las personas con mayores ingresos, combatir las tácticas de evasión fiscal para aumentar la recaudación y con ésta financiar una ambiciosa política social.

En sus palabras: “(El) objetivo es que paguen las personas de más de 10 millones de ingresos mensuales (2,300 dólares), que son el dos por ciento de la población de más altos ingresos”.

Reconoció que las promesas de López Obrador de no crear nuevos impuestos, no aumentar los ya existentes y no contraer nueva deuda fueron excelentes para demostrar que la recaudación puede aumentar considerablemente, sólo fortaleciendo el Estado de derecho.

Sin embargo, aclaró que para lograr una auténtica redistribución de la riqueza, que aspire a reducir la inmensa brecha entre personas adineradas y en situación de pobreza, “se necesita formular una reforma fiscal que grave la acumulación del capital en manos del uno por ciento más acaudalado”.