Seis de cada 10 empleados ganan menos de dos salarios mínimos

Seis de cada 10 empleados ganan menos de dos salarios mínimos 

 

POR AIDA RAMÍREZ

 

La creación de empleo formal muestra fortaleza al inicio de año, lo que permite a los analistas mantener la confianza de que se seguirán creando plazas a lo largo del año; pero observan que con ello se ha disparado la precariedad del mismo por los bajos ingresos, pues seis de cada 10 ganan menos de dos salarios mínimos.

Además de quedar pendientes aún, la creación de 1.3 millones de empleos que se debieron haber creado hace un año y los que se requieren para los jóvenes que ingresan al mercado laboral junto con  los que se necesitan para los desempleados y sacar de la informalidad a 30 millones de personas.

Para el primer trimestre de este año se logró recuperar el número de plazas canceladas en diciembre de 2021 de más de 312 mil trabajadores, ya que entre enero y marzo se han creado 385 mil 704 puestos nuevos, de los cuales, el 63.3 por ciento fueron empleos permanentes, alcanzando alrededor de 21 millones de personas aseguradas, según datos del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS).

 

Empleo de bajos ingresos 

 

Sin embargo, para Arnulfo Rodríguez Hernández, Economista Principal del área de investigación de BBVA México, la recuperación del mercado laboral está caracterizada por la creación de empleos de bajos ingresos, lo que impedirá detonar el dinamismo del mercado interno.

A pesar de las cifras halagüeñas, señala que la tasa de participación laboral está estancada, inclusive niveles más bajos a los observados previo a la pandemia, esto es, de 76.1 por ciento, lo que en gran medida ha contribuido a que la tasa de desocupación de 3.7 por ciento alcanzara niveles similares previos al confinamiento.

“Esto se puede deber a efectos que aún persisten de la pandemia por Covid-19, ya que la reactivación económica del país ha sido incompleta, y esto podría estar incidiendo en el ánimo de la población por buscar un empleo”, dice.

Al mismo tiempo que la informalidad laboral se mantenga en 54.7 por ciento, solo 1.5 puntos porcentuales por debajo de febrero del 2021.

“El hecho más relevante en la dinámica reciente del mercado laboral es el sorprendente crecimiento de los niveles de precariedad laboral -vistos a través de la tasa de condiciones críticas de ocupación- y que están 8.0 por ciento por encima del nivel prepandemia; datos a febrero de la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE) muestran que 31.2 por ciento (de los empleados) se ubican en esta condición, récord histórico desde 2005.

“Lo que quiere decir que casi uno de cada tres mexicanos que trabajan se encuentran laborando en condiciones críticas (personas que queriendo trabajar más de 35 horas no han podido lograrlo, o que si lo logran el salario que perciben no sea suficiente para proveer a ellos y a sus familias de una canasta básica alimentaria, agudizado por la crisis por Covid-19)”, sostiene el economista.

 

Otro problema, subocupación 

 

Otro problema es la evolución de la tasa de subocupación, que es el porcentaje de la población ocupada que tiene la necesidad y disponibilidad de ofrecer más tiempo de trabajo que en febrero pasado se encontraba ligeramente superior al nivel prepandémico.

“¿Qué podría pasar con estos indicadores labores en los próximos meses? Es probable que la tasa de participación laboral se incremente lo que significaría un mayor nivel de informalidad y tasa de desempleo similar a la actual; y la tasa de condiciones críticas de ocupación y la de subocupación podrían seguir incrementándose”, subraya.

En el caso del empleo formal, observa que de enero a marzo de este año, el número de trabajadores afiliados al IMSS presentó un crecimiento importante alcanzando 386 mil nuevos empleos, con una tasa de crecimiento interanual que promedia 4.9 por ciento en estos tres meses, y que llevó a sumar un total de 21 millones de empleos afiliados al IMSS; sin embargo, “pese a este impulso el nivel de empleo continúa 1.3 millones por debajo de su nivel de tendencia”.

Asevera que, al igual que los datos que presenta la ENOE, el empleo afiliado al IMSS también muestra señales de empeoramiento de los niveles salariales, ya que datos a marzo muestran que prácticamente seis de cada 10 trabajadores tienen un nivel de ingreso de hasta dos salarios mínimos; “de hecho, actualmente hay 26 por ciento menos empleos con ingresos de más de cinco salarios mínimos; por el contrario, el empleo de hasta dos salarios mínimos se ubica 14.2 por ciento por arriba”.

Comenta que a pesar del empeoramiento de la distribución de ingresos, la masa salarial ha mantenido un ritmo de crecimiento importante explicado en mayor medida por las ganancias de empleo y en menor medida por el crecimiento de salario real, que ha estado afectado por los altos niveles de inflación.

“Esperamos que la tasa de participación se incremente en los próximos meses y los niveles de desempleo permanezcan en torno al 3.5 por ciento al cierre de año. En cuanto al empleo formal mejora nuestro pronóstico de crecimiento pasando de 3.0 a 3.5 por ciento, esto a pesar de nuestra revisión a la baja del PIB (Producto Interno Bruto), lo cual se explica por la fuerte dinámica de creación de empleo de principios de año y al efecto rezagado de reapertura de la economía. El fuerte impulso de inicio de año se irá desacelerando en los próximos meses”, puntualiza Rodríguez Hernández.

Aun con las no muy buenas expectativas que se tienen del crecimiento económico para este año, Arnulfo Rodríguez señala que se prevé la creación de empleo formal en el país de 712 mil para este año.

 

Van por 700 mil empleos 

 

A la par, el presidente de la Asociación Mexicana de Empresas de Capital Humano (AMECH), Héctor Márquez Pitol no descarta que se generen alrededor de 700 mil empleos durante este año; pero “para ello, es fundamental tener certidumbre de políticas y reglamentos para impulsar el interés de quienes pueden destinar su dinero a la creación de empleos”.

Generalmente, explica, en el mes de diciembre las cancelaciones de plazas laborales ocurren en sectores como el educativo por el término de semestre; el sector de transformación y manufactura, presenta una reducción debido a la necesidad de que los productos estén en el punto de venta antes del 15 de diciembre y a los cierres para el mantenimiento de las plantas industriales.

En la dinámica laboral durante el cierre de año repuntan sectores como comercio que posteriormente se precipita y tiene un descenso durante el primer trimestre del año. Asimismo, la temporalidad del campo que inicia en noviembre y termina en abril.

No obstante, considera “fundamental propiciar la generación de empleo formal en nuestro país, toda vez que actualmente hay 30 millones de mexicanos que laboran en la informalidad, frente a 21 millones de personas registradas ante el Instituto Mexicano del Seguro Social”.

 

Por Covid-19 se pierde un millón de empleos

 

En este tenor, el presidente de la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex), José Medina Mora Icaza sostiene que se perdieron por la crisis del Covid-19, un millón 100 mil empleos formales “por cinco meses de cierre de la economía en 2020; tardamos 17 meses prácticamente se recuperaron, en diciembre de 2021, pero se quedó a deber el 1.2 millones que se debieron generar en 2021”.

Además, afirma que hay un déficit de dos millones de empleos formales.

Por ello, señala que “cuando dice el gobierno que ya tenemos el mismo número de empleos que se tenían antes de la pandemia, es cierto, pero tenemos ese déficit porque hay un crecimiento de la población, donde los jóvenes se van integrando a la vida laboral, tenemos que generar esos empleos”.

Puntualiza que, desgraciadamente muchos de esos jóvenes se han tenido que ir a la informalidad, y ellos conforman el mayor porcentaje en comparación con los que se ubican en el mercado formal.