Solución: que mande sólo un cártel; Claudia y C-19 otra vez

Ya está la solución para que no haya asesinatos, muertos, homicidios, pero no para que se acaben:

Que una sola banda controle la plaza, la ciudad, el estado.

Así lo demostró ayer Andrés Manuel López Obrador en su mañanera de quién es quién en las mentiras.

Cuestionado en torno al enfrentamiento del martes en Texcaltitlán, Estado de México, donde el saldo fue de once muertos, dio una explica- ción que, por supuesto, pasó por echar la culpa a los gobiernos anteriores y al neoliberalismo.

Asegura que 75 por ciento de esas muertes violentas es producto del enfrentamiento entre bandas.

Insiste en que el mal no se puede enfrentar con el mal y que su política de abrazos, no balazos, funciona. Que deben combatirse las causas de esa violencia, como lo ha dicho durante los cuatro años de su gobierno.

Sí, con becas a los jóvenes sin empleo para que la gasten en todo menos en alimentos o sustento.

Que seis estados concentran 49 por ciento de los homicidios: Micho- acán, Guanajuato, Estado de México, Baja California, Jalisco y Sonora.

Y niega que el treinta por ciento del territorio nacional esté bajo con- trol de los malandros, como aseguran las agencias estadunidenses.

Lo único cierto, real, es que en los inminentes cuatro años de su go- bierno han muerto más de 120 mil mexicanos en hechos relacionados con narcotráfico, con violencia.

¿Funciona la estrategia?

¡Ah!, presume que todos los días a las madrugadoras seis de la maña- na revisa con su gabinete de seguridad las cifras.

¿Entonces por qué no se da cuenta de que es un fracaso absoluto eso de dejar en libertad a los criminales y hasta cuidarlos?

El remate fue señalar a Sinaloa como uno de los estados que no está en los primeros sitios.

Vaya resbalón, si justo ahí es donde gobierna el Cártel de Sinaloa, de Joaquín El Chapo Guzmán Loera, donde se dejó en libertad al hijo de éste, Ovidio Guzmán, en el fracasado operativo que encabezó Alfonso Dura- zo, entonces secretario de Seguridad.

Y donde saludó de mano a la señora María Consuelo Loera Pérez, madre de El Chapo.

Segundos después, volvió a equivocarse:

-Ahí vamos enfrentando este grave problema que se originó porque se abandonó al pueblo por completo y se elevó a rango supremo la co- rrupción, y un gobierno sin corrupción no sirve para nada, para nada.

¿”Un gobierno sin corrupción no sirve para nada, para nada”? Corrigió cuando una reportera le hizo ver el error.

SHEINBAUM, POSITIVA A COVID

Claudia Sheinbaum Pardo, la corcholata de Andrés Manuel, volvió a contagiarse de Covid-19. Segunda ocasión.

Golpazo político porque en esta quinta ola que ha comenzado, se ha dedicado a negar una y otra vez que la CDMX esté en riesgo o que las cifras comiencen a moverse hacia arriba. Y López Obrador hasta dice que ya no hay muertos. Bueno, uno, que les duele.

Por eso no utiliza cubrebocas, por eso se pasea por el Metro como si el virus ya no existiese y por eso acude a mitines como el del domingo en Toluca, Estado de México, sin la menor medida de precacución.

Todo sea por los votos. Pero el dedo está dirigido hacia Bucareli. Vámonos: Hayan tenido oro, plata, zinc o cacahuates, la impunidad con la que se robaron 20 contenedores en Manzanillo, Colima, con todo y la Marina en el mando es impresionante. Y se deslindan.

amontoya@ova.com.mx @albermontmex