¡Son muy hombres!

Invade la nostalgia en su presentación en la Arena CDMX

Narra la historia que durante mil novecientos ochenta y siete arribaron a México cuatro chavales españoles cargando un puñado de canciones desenfadas, a partir de ese instante desataron una verdadera fiebre… hoy Hombres G ofrecerán esos ayeres mezclados con su ahora el próximo veintisiete de este mes en la Arena CDMX.

“Encantados de estar en nuestra segunda casa retomando una gira que se suspendió, estábamos aquí en México cuando se paró el mundo eso nos dio tiempo para preparar este nuevo disco La Esquina de Rowland y una película que es un musical muy bonito”.

En esta entrega sonora interviene el señor Carlos Rivera con la canción Se me Sale el Corazón.

“Ha sido una suerte compartir con Carlos que es un enorme artista tipo extraordinario, fue facilísimo trabajar con él, un verdadero honor que tiene un estupendo presente y un futuro gigantesco”.

Si los señores G gustan o dejan de gustar es subjetivo, de alguna u otra manera han marcado su nombre generacionalmente.

“Hemos pertenecido a esa generación del rock español de los ochentas y hasta ahora haciendo canciones bonitas, siempre hemos hecho las cosas sin dueño ni color y lo seguimos haciendo igual”.

En tierra azteca continúan causando estragos.

“Desde que vinimos por vez primera en mil novecientos ochenta y siete nos han dado mucho cariño y eso escapa a nuestro entendimiento, hemos trabajado duro con canciones que son atemporales; jamás quisimos sonar a la moda de alguna década siempre hemos sonado a Hombres G”.

Hay quienes opinan que ha sido fortuna, otros le llaman destino, unos más que todo está escrito en el viejo libro.

“¡Wow!… creemos que estuvimos en el sitio adecuado, a la hora indicada, con canciones adecuadas; hay quienes lo están y no lo aprovechan… pensamos que todo se consigue a base de trabajar”.

Los sonidos han cambiado, la manera de vivir también.

“Hoy todo es diferente en la música pero somos sinceros, no una banda de culto”.

Ya sin las chicas cocodrilo, sin invitar a su bar, o pidiendo que sufra algún tipo, siguen siendo Hombres G.

Deja una respuesta