Tasas de interés, siembra dudas a mexicanos para invertir

AIDA RAMÍREZ

 

Después de que el Banco de México anunciara el aumento a la tasa de interés o de referencia (TIIE) que se ubicó en 7.75 por ciento, han surgido dudas respecto a las finanzas personales de las y los mexicanos, en donde una de las principales es si es o no buen momento para invertir.

En ese sentido, es importante saber que si bien esta situación afecta directamente a quienes tienen, por ejemplo, un crédito a tasa variable o a las personas que se atrasan en el pago de sus créditos o tarjetas, este aumento puede traer beneficios para quienes tienen inversiones en instituciones financieras formales, ya que pueden obtener mayores rendimientos o ganancias, señala Gabriela Aguirre, Chief Financial Coach de Coru, plataforma de coaching financiero en México.

Considera que, efectivamente, éste es buen momento para invertir: “El primer paso para lograrlo es romper con la costumbre de gastar y comenzar con el hábito de ahorrar hacia este objetivo. La recomendación es incluirlo dentro del presupuesto, y separar entre 10 y 20 por ciento de los ingresos totales para destinarlos al rubro de las inversiones”.

Datos de la Encuesta Nacional de Inclusión Financiera (ENIF 2021) señalan que sólo seis de cada 10 mexicanos ahorran, de los cuales, 54 por ciento lo hace de manera informal a través de “guardaditos” o tandas.

Sin embargo, de acuerdo con la encuesta de Coru, en México cuatro de cada 10 personas con ingresos inferiores a 10 mil pesos tiene la capacidad de ahorrar; “la clave está en saber cómo hacerlo para que el dinero genere rendimientos”.

Entonces, ¿por qué o para qué comenzar a invertir? Gabriela Aguirre explica que primero, “porque proteges tu dinero para que no pierda valor con la inflación. Segundo, para tener un futuro más estable económicamente y, tercero, para evitar utilizar el dinero en gastos no necesarios”. 

No obstante, antes de comenzar a invertir es necesario conocer qué tipo de inversionista se puede ser, identificar el nivel de riesgo que se tiene, “mismo que puede ir incrementando al ir adquiriendo más confianza y conocimiento”.

 

Tipos de inversionistas 

 

A grandes rasgos, de acuerdo con Condusef (Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros), se puede hablar de tres tipos de inversionistas:

El conservador, que se caracteriza por su poca tolerancia al riesgo. Prefiere tener su dinero seguro aunque gane poco; tener las inversiones que reporten rendimientos fijos o previsibles, como depósitos a plazo fijo, fondos de inversión de deuda o Cetes. Por lo general, sus objetivos de inversión son de corto y mediano plazo.

El moderado, que busca obtener buenos rendimientos, pero sin asumir un elevado riesgo. Procura mantener un balance entre rendimiento y seguridad. Las pérdidas en el corto plazo, no las considera algo malo, si en el largo plazo sabe que obtendrá ganancias, por lo que puede invertir en fondos de deuda y en fondos de renta variable. Se dice que es altamente tolerante al riesgo. Invierte a mediano y largo plazo.

Y, el arriesgado, que no requiere tener disponible su dinero en el corto plazo, invierte a largo plazo y programa con anticipación sus retiros. No compromete en inversión el dinero que necesita para los gastos cotidianos y compromisos financieros.

 

Cuatro instrumentos 

 

Tras lo anterior y una vez definido el perfil, entonces hay que conocer que hay cuatro instrumentos donde se puede invertir, ya sea en instrumentos de deuda o de capital, pero se recomienda invertir sólo en instituciones financieras que estén supervisadas y legalmente establecidas en el país.

Las opciones son en Cetes (Certificados de la Tesorería de la Federación), que es un instrumento de deuda en el que se le presta dinero al gobierno con tasas y plazos fijos. Es una inversión de bajo riesgo, pero también se obtienen menores rendimientos. Se puede empezar a invertir con 100 pesos. Si bien los rendimientos son bajos, es importante comentarte que, a mayor plazo, este instrumento financiero dará mayores ganancias. 

Las Sofipos (Sociedad Financiera Popular), es una alternativa en la que se puede depositar nuestro capital en estas instituciones reguladas por la autoridad, y a su vez ellos prestan el dinero y nos regresan rendimientos o intereses con tasas y plazos fijos. En algunas se puede invertir desde un peso.

El Crowdfunding, que es el que tiene mayor riesgo, es una cooperación colectiva que se utiliza para una idea o proyecto, y de ahí se obtienen los rendimientos. Hay tres tipos: préstamos entre personas, inmobiliario y empresas privadas. Es importante revisar que estas instituciones estén bajo la Ley Fintech.

Las Acciones en Bolsa, que son parte del capital de las empresas que cotizan en la Bolsa Mexicana de Valores (BMV) y la Bolsa Institucional de Valores (BIVA). Tiene el riesgo de que el precio de las acciones disminuya, así como la volatilidad del mercado.

Gabriela Aguirre, Chief Financial Coach de Coru, recomienda “perder el miedo a arriesgarnos. Invertir es hacer crecer tu dinero para cumplir metas a mediano o largo plazo”, por lo que si se quiere minimizar el riesgo recuerda investigar más de la institución donde se desea invertir.

Hay que revisar los análisis técnicos, gráficas y tendencias; mantenerse informado del sector en donde se mueve el dinero y, “si algo no entiendes, ¡busca a un experto!”.