Trabaja CDMX para disminuir emisión de contaminantes

AIDA RAMÍREZ

 

Cuando en la Ciudad de México apenas se tuvieron 127 días limpios en 2021, el mayor número en 20 años, y en lo que va de este año van 33, especialistas consideran que ello no es suficiente, por lo que ya se trabaja en regular los compuestos de los productos de aseo y de uso personal, con el fin de disminuir la emisión de contaminantes.

Pero también consideran indispensable revisar, monitorear y tener mucho más presente la parte meteorológica que tiene gran importancia en la concentración de contaminantes, y que la sociedad se involucre en este trabajo.

Cada año, se sabe que principalmente en los meses de marzo, abril y mayo se puede decretar contingencia ambiental ante las condiciones meteorológicas que se prevén como el poco viento, la poca nubosidad, así como las altas temperaturas que generan mayor concentración de ozono, lo que se suma a los contaminantes que emiten vehículos motorizados, fábricas, construcciones, además de varios de los productos que se utilizan para uso personal o de limpieza.

 

Regular compuestos 

 

Sergio Zirath Hernández Villaseñor, titular de Calidad del Aire de la Secretaría de Medio Ambiente (Sedema), del gobierno capitalino, sostuvo que se trabaja en regular los compuestos de diversos productos de aseo, desodorantes, así como los cosméticos, para disminuir la emisión de contaminantes.

En ese sentido, indicó que la Secretaría de Economía del gobierno federal encabeza las mesas de trabajo con representantes de asociaciones, en donde también participa la Sedema, donde ya se planteó regular los compuestos orgánicos de productos como esmaltes de uñas, la cera para el cabello, desengrasantes, limpiadores, aerosoles, entre otros.

“Y existe la regulación, ya existe la norma, ya está firmada por todos los sectores que participamos con la Secretaría de Economía; ahí fue donde se trabajó esta regulación y estamos a la espera de que se lance a consulta pública”, se revisarán los comentarios para, si es necesario adecuarse, y que se publique en el Diario Oficial de la Federación (DOF), dijo.

Al mismo tiempo “ya se concluyó una norma donde se regulan los compuestos orgánicos volátiles en pinturas para recubrimientos arquitectónicos e impermeabilizantes, de tal forma que, cuando utilicemos estos productos en casa, vamos a estar contribuyendo con una menor cantidad de compuestos orgánicos volátiles, que al final se convierten en ozono”, indicó Hernández Villaseñor.

 

Trabajo de la CAMe

 

En este tenor, se está fortaleciendo el trabajo que hace el Consejo Asesor de la Comisión Ambiental de la Megalópolis  (CAMe) con la recién creada red de asesores en calidad del aire dentro de ECOs de Educación, Ciencia, Tecnología e Innovación.

De ahí que los especialistas integrantes de la red de asesores de ECOs y del Consejo Asesor de la CAMe han coincidido en que la calidad del aire de la Zona Metropolitana del Valle de México (ZMVM) es una responsabilidad colectiva, toda vez que es un reflejo de todas las actividades que realiza toda la sociedad.

Amparo Martínez García del Instituto de Ciencias de la Atmósfera y Cambio Climático (ICAyCC) de la UNAM, afirmó que “la calidad del aire es un reflejo de todas nuestras actividades y lo que tenemos que revisar es cómo están estas actividades y las condiciones que hay en la superficie.

“Tenemos zonas muy diferentes; tenemos una zona industrial, tenemos una zona que es prácticamente agrícola, tenemos zonas que son corredores biológicos. Creo que en estos casos tenemos que considerar la meteorología para establecer acciones que permitan reducir las concentraciones de contaminantes”, indicó.

De acuerdo con el Inventario de Emisiones 2018, las principales fuentes de emisión de partículas PM10 son las vialidades pavimentadas y los autos particulares; de las partículas PM2.5 son los automotores a diésel y las quemas a cielo abierto; de los Compuestos Orgánicos Volátiles (COVs) son las fugas de gas LP y los autos ligeros.

 

Expertos 

 

En este sentido, las y los expertos del ICAyCC, del Instituto Nacional de Ecología y Cambio Climático (INECC), de las Secretarías del Medio Ambiente (Sedema) y de Educación, Ciencia, Tecnología e Innovación (Sectei) de la Ciudad de México; de la Secretaría del Medio Ambiente del Estado de México; de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales de Hidalgo y de la CAMe destacaron la necesidad de unir fuerzas con la sociedad, la iniciativa privada y la academia para seguir mejorando la calidad del aire de la región.

Patricia Camacho Rodríguez, directora de Proyectos de Calidad del Aire de la Sedema capitalina, recordó que en la Zona Metropolitana del Valle de México se implementan 14 líneas de acción para reducir las emisiones contaminantes; una para el corredor Tula-Vito-Apasco y cuatro complementarias relacionadas con salud y comunicación, vinculación institucional, monitoreo ambiental e investigación.

acordándose reforzar a corto plazo la reducción de emisiones en el transporte, a través del impulso de una mejor tecnología de control de emisiones en unidades a diésel; una movilidad alternativa que permita un mayor uso de la bicicleta, la priorización de la electromovilidad y la renovación gradual de las unidades actuales del transporte público.

También, la regulación de COVs en productos domésticos y cosméticos; gasolinas menos volátiles en la Megalópolis; fomentar el uso de gas natural; además de reducir las emisiones a causa de las fugas de gas LP en viviendas, comercios y servicios.

Se indicó que se cuenta con medidas de regulación, salud, investigación aplicada a políticas públicas; así como en medidas de continuidad como el barrido húmedo de vialidades de mayor tránsito, buenas prácticas en la labranza y cosecha agrícola, el fortalecimiento de las capacidades para el manejo del fuego, el incremento en las áreas verdes, un mayor uso de agua tratada y una reducción del uso de agua potable.

Como parte de la agenda regulatoria, destaca la actualización de las normas de plantas de distribución, estaciones de carburación y vehículos que transportan gas LP; la creación de la NOM-COV nacional y la homologación de las regulaciones locales para COV industriales (NADF-011 regulación de COV), además de una norma para emisiones de maquinaria nueva y criterios para su registro e importación.

Otra de las regulaciones que se busca implementar a corto plazo es la de COV en pintura automotriz y recubrimientos industriales, así como el desarrollo de una norma para emisiones de motocicletas y una actualización de normas de verificación. 

Insistieron que se debe tener en cuenta el cambio climático, ya que las altas temperaturas y el sistema de alta presión que se estanca en la zona centro del país propician las contingencias atmosféricas.