Ucranianos sufren por el frío y la oscuridad

EFE

Foto: Reuters

KIEV, UCRANIA.- El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, exigió a Naciones Unidas que castigue a Rusia por los ataques aéreos contra la infraestructura civil de su país, después de que un bombardeo de misiles sumió a las ciudades en una oscuridad glacial, en los peores cortes de energía de alcance nacional.

Bajo temperaturas menores a cero, las autoridades trabajaban el jueves para restablecer la luz y la calefacción. La última descarga de misiles rusos causó la muerte de 10 personas y dejó fuera de servicio todas las centrales nucleares de Ucrania por primera vez en 40 años.

Las autoridades regionales de Kiev afirmaron que el jueves por la mañana se había restablecido la electricidad en tres cuartas partes de la capital y el agua volvía a funcionar en algunas zonas.

El transporte volvía a estar operativo, con autobuses que sustituyeron a los tranvías eléctricos.

Desde principios de octubre, Rusia ha lanzado andanadas de ataques aéreos aproximadamente una vez a la semana contra objetivos energéticos en toda Ucrania, disparando cada vez misiles por valor de cientos de millones de dólares para dejar fuera de servicio la red eléctrica ucraniana.

A PROPÓSITO, LOS ATAQUES

Moscú reconoce haber atacado infraestructuras básicas y afirma que su objetivo es reducir la capacidad de lucha de Ucrania y empujarla a negociar.

Kiev dice que esos ataques tienen la clara intención de dañar a los civiles, lo que los convierte en un crimen de guerra.

“Hoy es solo un día, pero hemos recibido 70 misiles. Esa es la fórmula rusa del terror. Todo esto es contra nuestra infraestructura energética”, dijo Zelenski a través de videoconferencia con el Consejo de Seguridad de la ONU.

“Los hospitales, las escuelas, los transportes y los barrios residenciales han sufrido”.

El portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, dijo que la culpa del sufrimiento de los ucranianos es de Kiev por negarse a ceder a las exigencias de Moscú, las que no detalló. Ucrania dice que solo dejará de luchar cuando todas las fuerzas rusas se hayan ido.

“¿De qué hay que hablar? Creo que el primer paso debe venir de ellos. Para empezar, tienen que dejar de bombardearnos”, dijo Olena Shafinska, de 27 años, haciendo cola en una bomba de agua en un parque del centro de Kiev con un grupo de amigos.

Por primera vez, los ataques rusos obligaron a Kiev a apagar las tres centrales nucleares que aún controla.

La cuarta, en territorio controlado por Rusia, también tuvo que activar la energía diésel de reserva. Los responsables del sector nuclear afirman que las interrupciones de la energía pueden alterar los sistemas de refrigeración y provocar una catástrofe atómica.

“Existe un peligro real de que ocurra una catástrofe al disparar contra todo el territorio de Ucrania con misiles balísticos y de crucero rusos”, dijo Petro Kotin, jefe del operador nuclear ucraniano Energoatom. “Rusia debe responder por este vergonzoso crimen”.

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