Un aeropuerto poco viable y aislado

¿De verdad Santa Lucía es el aeropuerto más importante del mundo?

Al observar la inauguración de una pista en el aeropuerto Felipe Angeles, surgen decenas de preguntas, de dudas.

¿Por qué tirar a la basura el aeropuerto de Texcoco, que sería, además, una terminal de interconexión, que permitiría salidas a diversos destinos internacionales, como hacen los aeropuertos de Atlanta, Georgia; de Dallas, Texas; de Nueva York, Nueva York, o de Los Angeles, California, y a donde hay que volar actualmente desde la CDMX para conectar con diversas rutas que no parten desde aquí?

¿Por qué conformarse con un aeropuerto que no competirá, por mucho, con los señalados?

Ver aterrizar el avión de la Fuerza Aérea Mexicana (FAM) en la pista que parte las hectáreas de tierra árida y desierta fue poco motivante y promisorio.

Como ya se ha dicho, la operación simultánea de ese aeropuerto con el actual, el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM) Benito Juárez, es prácticamente imposible.

Y lo concluyeron estudios de especialistas.

Y se demostró ayer, cuando aterrizaron los cuatro aviones comerciales, sin pasajeros, para deleite de todos los gorrones y aplaudidores que viajaron con André Manuel López Obrador desde el Benito Juárez en el avión de la FAM, y en el que hizo 11 minutos.

Las operaciones tanto del aeropuerto capitalino como el de Toluca, Estado de México, fueron suspendidas para que se pudiera llevar a cabo la exhibición en la base militar convertida en base civil ¿o al revés, volteado? ¿o cómo era?

Mitre -centro de investigación estadunidense especializado en navegación aeronáutica- concluyó en 2018, como seguro recuerda, que la operación simultánea de las terminales aéreas es no sólo inviable sino peligrosa.

José María Riobóo, amigo, ingeniero y consejero de Andrés Manuel, aseguró en 2018, que los aviones no pueden chocar en la actualidad, porque se repelen automáticamente, debido a los avances tecnológicos.

No, no es broma.

Lo dijo.

“El plan de utilizar la base de Santa Lucía no sería viable desde una perspectiva aeronáutica, ni en el corto ni en el largo plazo, debido a una interferencia significativa en el espacio aéreo y de procedimiento que limitaría la capacidad entre los flujos de tránsito hacia y desde el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM) y la base militar”, concluyó Mitre.

Será, dice el estudio que se entregó a López Obrador desde ese año, un sistema aeroportuario y aeroespacial congestionado, con retrasos y problemas operacionales que impedirían satisfacer la demanda de aviación a largo plazo en la Ciudad de México.

Por si fuese poco, es un aeropuerto que no tiene vías de comunicación.

Los invitados, por ejemplo, volvieron ayer vía terrestre desde Santa Lucía hacia la ciudad de México para continuar hacia diversos destinos y el tiempo que tardaron en recorrer toda esa congestionada y saturada ruta de 45 kilómetros fue de más de una hora y media.

López Obrador ha dicho que habrá cuando menos diez vialidades que conectarán hasta Santa Lucía.

Y que, la comunicación básica -¿cuál será esa?- estará concluida en marzo de 2022, cuando esté listo el aeropuerto.

Que habrá un tren desde el centro de la ciudad hasta la terminal aérea.

Eso se ve muy difícil de cumplir.

Si no han podido concluir el tren México-Toluca, heredado ciertamente de Enrique Peña Nieto y el extinto Gerardo Ruiz Esparza, imagine lo que tardarán dichas obras.

Andrés Manuel defiende la cancelación  del nuevo aeropuerto de Texcoco, iniciado por Peña Nieto y la mafia del poder, y dice que el que se construye en su lugar es “el aeropuerto más importante del mundo”.

De hecho, la califica como sabia decisión.

Y presume que se ahorrarán 230 mil millones de pesos, unos 11 mil 500 millones de dólares.

Con todo y las indemnizaciones que debieron hacerse y con todo y los gastos extras.

“Es el aeropuerto más importante que se esté construyendo en el mundo y es un fenómeno en la ingeniería civil porque se está haciendo en tiempo récord”,  presumió ayer en Palacio Nacional, para irse.

El aeropuerto de Texcoco costaría 305 mil millones de pesos, según ha dicho la autoridad militar, encargada de toda la obra, mientras Santa Lucía costará de 79 mil 305 millones de pesos.

El panorama es gris, como el que se observó ayer en Tecámac, Estado de México.

 

Industria aeroespacial llega a Sonora

Sonora es el estado que menos daños sufrió en su economía durante el último trimestre de 2020 por la confianza que genera en los empresarios.

Así lo asegura el IMCO (Instituto Mexicano para la Competitividad).

Tal resultado es producto de la labor conjunta entre el gobierno de Claudia Pavlovich Arellano y los empresarios, quienes han encontrado confianza y seguridad en sus inversiones.

Así, muchas empresas se han instalado en el estado,  como recientemente AT Engine, especializada en la producción de piezas para la industria aeroespacial , que vendrá a consolidar a Sonora como el segundo estado a nivel nacional en la  fabricación de piezas para esa industria.

AT Engine es un proyecto conjunto entre una empresa alemana Aerotech Peissenberg y una empresa mexicana Altaser Aerospace, que invirtieron 200 millones de dólares en su planta y generarán  más de 400 empleos.

Más proyectos así, cuando más se necesitan por la crisis que ha provocado la epidemia de Covid-19.

 

Vámonos: Dos vacunas más avaladas por la Cofepris.

¿Y cuándo dará el sí al Remdesivir, útil contra la Covid-19?

 

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