SALA DE ESPERA GERARDO GALARZA En un país mesiánico, caudillista, presidencialista, de jefe máximo, como enseñó el viejo PRI, no hay elección más importante que la del titular del poder ejecutivo. La elección del Ungido, del nuevo Tlatoani, del todo poderoso quien, -de una vez por todas y esta vez sí-, resolverá todos los problemas
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SALA DE ESPERA GERARDO GALARZA En un país mesiánico, caudillista, presidencialista, de jefe máximo, como enseñó el viejo PRI, no hay elección más importante que la del titular del poder ejecutivo. La elección del Ungido, del nuevo Tlatoani, del todo poderoso quien, -de una vez por todas y esta vez sí-, resolverá todos los problemas




