SARA LOVERA En 2024, si todas las previsiones son reales, 70 años después desde que las mexicanas logramos el voto universal y secreto (1953), podríamos estar ante la posibilidad real de elegir a la primera mujer en la presidencia de la República. No será sencillo. Todo indica que una de las dos punteras de la
Yeguada flaca
SARA LOVERA En 2024, si todas las previsiones son reales, 70 años después desde que las mexicanas logramos el voto universal y secreto (1953), podríamos estar ante la posibilidad real de elegir a la primera mujer en la presidencia de la República. No será sencillo. Todo indica que una de las dos punteras de la




