
Cuando mi asistente abrió la cuenta de Facebook, la página me pareció interesante, pero también consideré que se convertía en una herramienta que requiere atención diaria y en ocasiones se vuelve absorbente. Hay algunas cosas que realmente nunca me han quedado claras y repruebo el uso, a mi juicio inadecuado, que se da a estas redes sociales, porque ha sido pretexto para, desde el anonimato, insultar o denigrar a las personas, pero también para engañar a la gente que de buena fe compra a los anunciantes que también, por desgracia, usan estos medios para lucrar indebidamente.
Me molesta que se use para promover el consumo de alcohol y otros productos nocivos para la salud, sobre todo porque muchos jóvenes de prácticamente todas las edades tienen acceso sin ninguna restricción. También se hace alegoría a la pornografía disfrazada de arte, o a videos que sólo buscan la humillación del más débil o menos favorecido en todos los ámbitos.
Me molesta también que no se le dé un uso racional en beneficio de innumerables causas que requieren no sólo la atención de las autoridades, sino también la nuestra, para que tomemos plena conciencia de cuál es el estado que guarda nuestro país y que juntos podemos ayudar a mejorar, poniendo presión a la autoridad correspondiente, pero sobre todo dando seguimiento a las cosas y causas. Que no nos suceda como algunos diarios que "acusan", "denuncian" o "balconean" a funcionarios, pero parece ser que sólo buscando un beneficio económico, pues no se comprometen a darle seguimiento hasta sus últimas consecuencias o como pasa con determinadas "desgracias" ya sea por accidente o por descuidos e ineptitud y que suelen ser motivo para que otra vez los diarios y noticiarios les dediquen espacios "buscando que rueden cabezas" o pretendiendo tapar el pozo "después del niño ahogado".
Debemos ser más congruentes con lo que hacemos, por ejemplo, demos un uso debido a estas redes en beneficio de la gallística, que no nos tomen en "fuera de lugar", porque no puede ser posible que 10 personas se junten en una plaza y piden que se prohíba tal o cual cosa y los medios les den de inmediato cobertura. Me pregunto ¿qué pasará si nos reunimos 10,000 personas para entregar un pliego petitorio al gobernador de tal o cual estado y a la Cámara de Diputados de ese estado? ¿O si nos reunimos 100,000 y entregamos un pliego al presidente de la República, a la Cámara de Senadores, a la Cámara de Diputados? ¿Qué tenemos que hacer, para evitar que un día sí y otro también un pequeño grupo o un legislador despistado pida que se prohíban las peleas de gallos? Porque no puede ser posible que un grupúsculo pretenda imponernos sus gustos y preferencias, como pretenden ahora hacer en el estado de Sonora, todo porque a 10 personas no les gustan los gallos de pelea. Y que quede claro que no estoy en contra de que se reglamenten los cuidados a los animales, sólo me pregunto ¿qué no será preferible, para empezar con verdaderos cambios, que busquemos erradicar la pobreza y la hambruna en el país? ¿Que exista un verdadero programa de educación y que se aplique a rajatabla? Porque al paso que vamos estas generaciones de pequeños y adolescentes en Michoacán, Oaxaca, Guerrero y otros puntos del país serán presa fácil de individuos sin escrúpulos que los conviertan en sicarios y algún otro tipo de actividad non grata, pues no tendrán recursos para aspirar a trabajos dignos.
Espero que tengan un excelente fin de semana, que yo les espero en este mismo espacio el próximo miércoles y martes y jueves en Pie de Cría Radio... ¿Dónde más...?










